«En 2022 estaba en una feria de ciencias, se acerca un alumno y me comenta: «Si usted siempre dice que la asignatura de Religión es la más importante de todas, entonces ¿por qué no tiene también su propia feria o un congreso?» Tenía toda la razón».
Sin saberlo entonces, en esa frase está el germen del Congreso «Fe Joven», según dice el miembro de su Comité Organizador y Subdirector del Colegio Tabancura, Ronald Bown. Una iniciativa que se ha extendido a otras regiones de Chile y al extranjero, y que en 2026 tendrá su cuarta edición en Santiago.
Desde sus comienzos, esta instancia de reflexión propone relacionar la fe con conceptos propios de la religión católica: la felicidad, el perdón, la esperanza y la oración. Para ello, «Fe Joven» ha contado con los emotivos testimonios de expositores tanto chilenos como extranjeros, entre ellos Immaculée Ilibagiza (sobreviviente del genocidio en Ruanda) y el matrimonio de Romain y Reina de Chateauvieux (de la fundación Misericordia), a lo que se suman presentaciones y talleres de los docentes y alumnos que participan en esta enriquecedora actividad.
«La finalidad de este congreso es que el profesor se sienta verdaderamente apoyado y que su labor es la más importante dentro de un colegio católico. En el caso de los jóvenes, que descubran que hay gente de su edad con las mismas inquietudes», agrega Ronald.
Para este año, el IV Congreso «Fe Joven» trae grandes novedades, partiendo por la exposición del cardenal Fernando Chomalí; y en paralelo, la realización de este actividad no solamente en Chile, sino que en otros continentes. Es así como esta iniciativa tendrá su primera versión en Brasil, Venezuela, Perú y Polonia; mientras que para 2027 se proyecta llegar a Estados Unidos y Uruguay.
2025: La Esperanza
Más de 700 jóvenes junto a sus profesores de Religión representando a 93 colegios de todo Chile, se congregaron en el Congreso Fe Joven de la semana Marana Tha.
En esta edición, el tema central fue la esperanza, definida por los organizadores como un horizonte general dentro del cual cada colegio participante tuvo libertad para desarrollar su propio enfoque y presentación. A lo largo de la jornada, grupos de alumnos de distintos colegios expusieron sus reflexiones, dando lugar a una variedad de miradas sobre cómo vivir la fe desde la juventud de hoy.
El resultado fue una jornada sorprendente, maravillosa y esperanzadora, según describen sus organizadores, que confirmó que los jóvenes buscan, quieren y promueven encuentros de fe y de alegría.
2024
La jornada comenzó con una charla del padre Sebastián Urruticoechea, quien habló del perdón como un acto divino basado en el amor y la caridad, y no en la justicia. Apoyándose en la parábola del Hijo Pródigo y en testimonios de santos como San Agustín y San Josemaría, invitó a los jóvenes a entender el perdón como una actitud activa que busca la reconciliación y el triunfo del amor de Dios.
A continuación, grupos de alumnos de diferentes colegios subieron al escenario para compartir sus reflexiones desde ángulos muy distintos: claves del psicólogo Robert Enright; el proceso de introspección previo al perdón; la experiencia de Hannah Arendt; la figura del médico japonés Takashi Nagai y su visión del perdón tras los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki; del sacramento de la Confesión como camino de liberación; sobre la compasión y el amor de Dios; y el contraste de la cultura del éxito y la competitividad con el amor gratuito de Dios.
El cierre de la jornada fue el momento más esperado: el testimonio de Immaculée Ilibagiza, sobreviviente del genocidio de Ruanda de 1994 y autora del libro Sobrevivir para contarlo. Frente a una audiencia muy atenta y emocionada, Immaculée relató cómo pasó 91 días escondida junto a otras siete mujeres en un pequeño baño de 1 x 1,2 metros, mientras afuera los milicianos hutus exterminaban a su familia, amigos y vecinos.
2023: El nacimiento de un encuentro que ya no para
Bajo el lema «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré» (Mt 11,28), el Colegio Tabancura convocó al primer Congreso Fe Joven, en el que participaron profesores y alumnos de 8° a IV medio provenientes de 62 colegios de Chile, llegando desde Concepción, Viña del Mar, San Fernando y distintas comunas de Santiago.
El psicólogo y doctor en Humanidades Klaus Droste fue el expositor de la sesión plenaria. Abordó la realidad de una generación que se siente sola, poco amada y poco valorada, aislada incluso estando rodeada de personas y conectada a sus teléfonos. Señaló que la fe cristiana no es informativa sino performativa: transforma, y trae consigo una esperanza concreta. Cerró su intervención con un llamado a vivir la santidad con valentía y alegría, llevando en el corazón al gran tesoro: «No vamos a ser felices nunca lejos de Aquél que es el único que colma todos los deseos de nuestro corazón».
La jornada incluyó además dos talleres paralelos, uno para alumnos y otro para profesores, organizados por los departamentos de Pedagogía en Religión de la Universidad de los Andes y la Universidad Católica. El tema que los reunió fue cómo hacer que Jesucristo sea más protagonista en las clases de religión.