¿Cómo poner límites a los niños en edad preescolar?
En la edad preescolar, la importancia de los límites es crucial; los niños necesitan un entorno estructurado con un marco de referencia dentro del cual desenvolverse. La falta de límites genera en los niños inseguridad, ya que su entorno se hace impredecible. Mientras mayor claridad tengan de cómo funciona su entorno, mejor será su capacidad de adaptación a diferentes contextos, aumenta su seguridad emocional y se fomenta su autonomía.
Es importante establecer límites de forma concreta, específica y breve.
- Ser específicos y directos, evitando hacer preguntas: En vez de decir “Quiero que dejes ordenado”, decirle “Cuando termines, guarda los juguetes en esta bolsa azul” o “en vez de decir “pórtate bien”, decir “acompáñame afirmado de mi mano a este lugar”.
- Establecer límites en positivo: En vez de “no grites” o “no corras”, decir: “usamos voz baja” o “camina despacio”. El cerebro procesa mejor la información que está en positivo.
- Establecer tiempo para realizar una actividad: Se puede usar un cronómetro, un reloj de arena u otras aplicaciones como “Time Timer” o “Mouse Timer”. Ej: En 5 minutos, cuando suene la alarma, dejamos de jugar y vamos a comer.
- Reglas claras: Ser coherente y constante (lo que no se puede, no se puede nunca), plantear directamente cuáles son los intransables de la familia, por ej: “no decimos garabatos”.
- Chequear comprensión: Preocuparse de que, al dar una instrucción, se esté a la altura del niño y haya contacto físico u ocular. También se puede pedir que repita lo que entendió. En vez de preguntarle “¿entendiste?”, decirle: “A ver, cuéntamelo tú para ver si te lo expliqué bien”.
- Dar opciones acotadas (2 o 3): Cuando el niño no logra seguir el límite, se sugiere dar opciones para cumplirlo, entregando así la sensación de control, sin ceder al límite. Por ej: “¿Quieres llevar este juguete o este otro para bañarte?” o “¿quieres ir caminando como oso o saltando como conejo a la ducha?”
- Acompañar y guiar el cumplimiento de la instrucción: modelar lo que se espera, tomarle la mano o en brazos para ayudarle a ejecutar la acción (por ej: apagar la TV y tomarlo en brazos para ir comer) o para dejar de hacer algo (ej: si pega, tomarle la mano para evitar que lo siga haciendo).
- Anticipar límites y/o normas: es importante que los niños sepan lo que se espera de ellos y, si es necesario, otorgar apoyos visuales que ayuden a guiar la conducta.
Es fundamental mencionar que, dependiendo de la edad, temperamento del niño y contexto en el que se desenvuelve, a algunos se les puede hacer más fácil o más difícil el seguimiento de normas y respeto por los límites. Por lo anterior, es que lo más importante es conocer las características de nuestros hijos, observarlos, entender sus gustos y preferencias; y en función de eso, darles los apoyos necesarios para el cumplimiento de los límites definidos.
Equipo Psicología Preescolar Cantagallo